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Artrosis de cadera

Dr. Julio Del Valle Aranda

Traumatología

Hospital Clínico Universidad Mayor

 

Las articulaciones están formadas por huesos y entre ellos hay un cartílago que los tapiza y los protege permitiendo la movilidad articular. Con el paso de los años, nuestro organismo se va deteriorando y las articulaciones también sufren un proceso de desgaste en el que el cartílago pierde agua y se vuelve más frágil. Esta evolución que podríamos llamar “normal”, se puede acelerar si existen antecedentes familiares, incongruencia entre los componentes de la articulación como la displasia de cadera, obesidad o si realiza un tipo de actividad que sobrecargue las articulaciones. El deterioro patológico del cartílago de las articulaciones, junto con una reacción del hueso subyacente, es lo que se conoce como artrosis.

La artrosis de cadera es la patología articular más frecuente en todo el mundo. En los países occidentales se encuentra en más del 80 por ciento de los mayores de 75 años, pudiendo aparecer excepcionalmente antes de los 50 años y muy rara vez a temprana edad. Tal es la importancia y el impacto en la calidad de vida que en nuestro país el proyecto de ley AUGE la incorporó desde el inicio. A pesar de esta tremenda importancia epidemiológica, hay aún muchos temas pendientes por estudiar.

Hoy se acepta que la mayoría de las artrosis de cadera tienen causas específicas, siendo la más importante para el caso de mujeres la displasia de cadera en todos sus grados, otros trastornos de la infancia como la epifisiólisis, la enfermedad de Perthes, secuelas traumáticas e infecciosas y necrosis de la cabeza femoral, entre otras alteraciones morfológicas menores de la articulación de la cadera.

En Chile, los únicos datos estadísticos disponibles provienen de la Encuesta Nacional de Salud del año 2003, la que arrojó que un 3,8 por ciento de los pacientes encuestados reporta tener artrosis de alguna articulación, siendo esta cifra mayor en pacientes femeninos y de mayor edad. Sin embargo, actualmente se estima que entre 5 a 10 por ciento de la población adulta padece de artrosis de cadera.

Como factores de riesgo en el caso de la artrosis de cadera podemos mencionar:

–       Edad: factor de riesgo más fuertemente correlacionado con la artrosis de cadera, probablemente porque se producen cambios en la función y en la estructura del cartílago.

–       Sexo: la artrosis en general suele ser más frecuente en la población femenina y en cadera relacionada con la displasia que es mayor en mujeres.

–       Raza: en la raza blanca (caucásica) es más frecuente la artrosis de cadera.

–       Obesidad: es un factor de riesgo para la artrosis de cadera, aunque en menor intensidad que en la artrosis de rodilla.

El síntoma principal de esta patología es el dolor localizado en la zona de la ingle o en la nalga, y en ocasiones éste se desplaza por la cara anterior del muslo hasta la rodilla, lo que pudiese confundirse con alguna lesión en la rodilla.

Al principio de la enfermedad, el dolor aparece al caminar y al subir y bajar escaleras, de forma progresiva aparece dificultad para acciones tan elementales como cruzar las piernas cuando se está sentado, calzarse o ponerse unas medias. Cuando la enfermedad está en sus comienzos, el dolor desaparece por completo al acostarse en la cama, por lo que no hay problemas para conciliar el sueño, pero con el paso del tiempo, es normal que aparezca una cojera que se hace más llamativa conforme la enfermedad avanza. En los casos avanzados, el dolor no desaparece con reposo nocturno, sino que puede durar las 24 horas del día, aunque lo normal es que haya oscilaciones.

El diagnóstico en tanto no ofrece dificultades, se realiza un examen físico de la cadera que evidenciará una pérdida de la movilidad y se apoya de rayos x.

Luego del diagnóstico, comienza el tratamiento que consiste bajar de peso si está excedido, tener cuidados posturales que son básicos e imprescindibles, uso de bastón de descarga que permite alivianar el trabajo de la cadera enferma sobretodo en la fase de marcha en un pie. No obstante hay medidas farmacológicas que pueden adoptarse para el tratamiento del dolor, pudiendo ser suficiente tomar paracetamol o aspirina si éste es leve. Sin embargo, en la mayoría de los casos el dolor no desaparece con estas medidas, por lo que se recomienda ingerir otros fármacos de mayor poder analgésico, siempre bajo prescripción médica.

Cuando la artrosis es muy agresiva, se recomienda la prótesis de cadera que a pesar del gran avance que ha supuesto se sigue considerando una intervención mayor con cierto riesgo. No obstante, es uno de los grandes avances de la cirugía ortopédica del siglo, está perfectamente estandarizada con excelentes resultados. En Temuco contamos con equipos médicos y centros de muy buen desarrollo y con las mismas prótesis de los grandes centros mundiales y lo más importante- con resultados equivalentes y baja tasa de complicaciones. La desaparición del dolor es inmediata y la recuperación funcional muy rápida, lo que supone que enfermos prácticamente inválidos estén a los pocos días sin dolor, caminando y haciendo su vida prácticamente normal. En cualquier caso, como se ha señalado, la cirugía siempre hay que considerarla como el último recurso del paciente en el cual el tratamiento médico ha fracasado.