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Patologías oral y maxilofacial

La Cirugía y Traumatología Oral y Maxilofacial es una especialidad de alta complejidad que trata los traumas y fracturas faciales desde las perspectivas de lo funcional y lo estético, considerando las herramientas tecnológicas a su disposición.

El Servicio de Cirugía Maxilofacial del Hospital Clínico Universidad Mayor es una opción única en la región para el manejo de estas patologías y el centro de salud cuenta, para este fin, con todos los elementos técnicos y humanos requeridos para una atención de calidad.

El especialista del Servicio, Dr. Sergio Olate, explica que hoy existe una demanda creciente para tratar los problemas desencadenados por las deformidades dentofaciales. “Las patologías son complejas e involucran alteraciones del crecimiento tanto en el macizo facial como en estructuras adyacentes, es decir, músculos, tendones, entre otros”, explica.

Además están contenidas en esta especialidad las patologías tumorales y quísticas y las de la articulación temporo mandibular (ATM), éstas últimas abordadas desde los espectros paliativos y quirúrgicos, alcanzando buenos resultados a largo plazo. Cabe señalar, que la implantología moderna ha llevado a que la cirugía maxilofacial evolucione a la integralidad en la recuperación morfo funcional de la estructura bucal y facial.

 

“Las deformidades y malformaciones faciales deben ser visualizadas como una enfermedad potencialmente destructiva”

Actualmente, el número de consultas es significativo, ello se debe a que estas deformidades antiguamente no eran consideradas patologías: “desde hace algunos años se ha comenzado a visualizar y entender como una enfermedad”, asegura el Dr. Olate.

Componentes frecuentes de estas anomalías son los graves problemas de fonación, masticación y respiración, junto a los dolores articulares y musculares que se presentan. El Dr. Olate señala que “sus graves secuelas psicosociales evidencian su potencialidad altamente destructiva tanto a corto como mediano plazo; de hecho, para ocultar estas alteraciones faciales, el paciente adopta cambios posturales (cervicales) o intenta esconder las partes que lo incomodan con el uso de bufandas u otros accesorios como la barba”.

Hoy la tecnología y los avances científicos del tratamiento permiten disminuir los tiempos quirúrgicos y optimizar la cirugía, disminuyendo ostensiblemente los costos tanto biológicos como económicos. Además, el tratamiento prácticamente no deja cicatrices faciales debido al manejo de tejidos blandos con técnicas específicas para la terapia. “En poco tiempo el paciente se encuentra en plena capacidad de cubrir su vida diaria”, concluye el Dr. Olate.