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Fimosis

Dr. Claudio Nome F.
Cirujano Infantil.

Entendemos por fimosis la dificultad o imposibilidad para la retracción de la piel prepucial, es decir, de la piel que recubre el extremo del pene (glande). No debe confundirse con la presencia de adherencias balanoprepuciales (entre la piel del prepucio y el glande del pene) que son muy frecuentes en niños y que son independientes de la presencia o ausencia de fimosis. Estas adherencias deben ir liberándose espontánea y progresivamente desde la infancia, con objeto de facilitar la higiene del pene.

Se observa con frecuencia la presencia de pequeñas acumulaciones blanquecinas debajo del prepucio, sobre todo a nivel del surco balánico, denominadas quistes de esmegma, que corresponden a secreción sebácea y descamación epitelial que quedan atrapadas entre el prepucio y el glande. Habitualmente son asintomáticas, y se eliminan espontáneamente cuando las adherencias se liberan. En algunos niños, se acompañan de una estrechez en la piel del prepucio que produce un intenso dolor al intentar  retraer la piel y que en ocasiones hace que los niños, cuando pretenden miccionar, presenten antes de la salida de la orina una “hinchazón” del prepucio.

La fimosis en los niños proviene fundamentalmente de la falta de higiene. La ausencia de limpieza del pene provoca la acumulación entre la piel y el glande de una secreción fisiológica que se denomina esmegma y que con frecuencia se sobreinfecta dando lugar a las balanitis: infecciones locales dolorosas y con frecuencia con presencia de pus.

No es aconsejable ningún tipo de maniobra con el fin de modificar la fimosis, ya que si se intenta la retracción forzosa, se producen pequeñas grietas cuya cicatrización posterior puede ser causa de una fimosis iatrogénica, lo cual no es infrecuente.

En resumen, la fimosis se considera un fenómeno fisiológico (normal) hasta los dos años de edad, periodo durante el cual es un mecanismo de defensa frente a la irritación química y ascenso de bacterias por la vía urinaria del contenido fecal que supone el uso de pañales. Después de ese periodo, si la estrechez del prepucio persiste, se indica la circuncisión -intervención quirúrgica ambulatoria- en donde se secciona el prepucio redundante y estrecho. Es importante destacar que los masajes del prepucio, así como cualquier tipo de tratamiento médico no quirúrgico, están contraindicados en el manejo de la fimosis.

En el Hospital Clínico Universidad Mayor, existe un grupo de especialistas con años de trayectoria, formados en Chile y en el extranjero, dispuestos a evaluar y resolver ésta y otras patologías quirúrgicas del paciente pediátrico. Las instalaciones e infraestructura de los pabellones y las salas de recuperación, dan seguridad al paciente y sus padres de los cuidados intra operatorios así como su recuperación y posterior alta.