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Temporada otoño-invierno: cómo enfrentar las bajas temperaturas y sus enfermedades pediátricas

Como es habitual, la temporada otoño-invierno es el período en
que aumentan las demandas por especialistas y por atenciones en el servicio de
urgencia del Hospital Clínico Universidad Mayor derivados de enfermedades
respiratorias. Un 20 por ciento es el aumento estimado cada año en esta fecha
de pacientes que solicitan atención, especialmente de enfermedades que
comprometen las vías respiratorias denominadas bajas.

Las bajas temperaturas que se registran en esta época, la
humedad y una condición especial de la capital regional, como lo son las altas
emisiones de material particulado por el uso de leña húmeda, afectan
principalmente a los pequeños menores de dos años y a la tercera edad.

Las enfermedades respiratorias ocurren cuando las personas se
exponen a microorganismos ambientales, debido al fenómeno de ventilación del
cuerpo humano que –desde las vías aéreas, como lo son la nariz y la boca–
trasladan masas de aire hasta los bronquios.

En la mayoría de los casos estas infecciones no son peligrosas,
como sucede con el resfrío común o influenza, pues no comprometen la vida de
las personas, no obstante, por su elevada frecuencia, éstas tienen un alto
impacto en las familias al provocar ausentismos escolares y laborales y
cambios, por ende, en la rutina familiar.

Por otra parte, en algunos casos estas enfermedades llegan a ser
muy graves, como lo demuestra el hecho de que las infecciones respiratorias son
la primera causa de muerte entre las enfermedades infecciosas, especialmente en
los grupos más sensibles por edad. La gravedad, cabe señalar, depende además de
las condiciones generales del paciente como por ejemplo alergias, asma,
cardiopatías o bajas defensas.

Si bien el resfrío común puede enfrentarse con cuidados desde el
mismo hogar, como ingerir abundante líquido, evitar cambio de temperaturas,
entre otros; hay otras patologías derivadas que requieren de tratamiento
médico. “Faringoamigdalitis, laringitis, bronquitis y neumonias no pueden ser
tratadas desde el hogar, pues requieren evaluación médica y prescripción de
medicamentos, ya sea para necesidades sintomáticas o tratamientos más
específicos”, señaló la pediatra del Hospital Clínico Universidad Mayor, Dra.
Marina Bustos.

El Virus Sincicial Respiratorio (VSR) es una causa frecuente de
infecciones del sistema respiratorio y principal causa de hospitalización a
nivel nacional. Puede ser grave en el caso de los recién nacidos y en lactantes
con antecedentes de prematurez, enfermedad pulmonar crónica o patologías
congénitas y, además, en los ancianos.

El VSR es un virus que puede provocar enfermedades en la vía
aérea superior, y complicarse y provocar una bronquiolitis y/o neumonias. En
este último caso, ésta puede adquirir una particular gravedad en lactantes
menores, siendo causante de la gran mayoría de las consultas a los pediatras y
del flujo de pacientes en las salas de emergencia y hospitalizaciones.

Dado que la prevención siempre es el primer paso, la Dra. Bustos
recomienda:

–      No exponer innecesariamente
a los lactantes y niños pequeños a lugares con aglomeración de personas.

–      Evitar someter a los
pequeños a cambios bruscos de temperatura.

–      Evitar espacios en que se
perciba humo de tabaco.

–      Evitar exposición a otros
contaminantes ambientales.

–      Lavado de manos y evitar
exposición de lactantes con personas con infecciones respiratorias agudas.

–   Aplicar las vacunas
que se consideren por los programas de inmunización vigentes.

–       Consultar a médico o
servicios de urgencia si los lactantes presentan respiración agitada con
aumento de la frecuencia o dificultosa, quejido, silbido en el pecho, rechazo
alimentario, fiebre persistente con o sin síntomas respiratorios.